Publicat en L'art com a teràpia, Reciclatge com a metàfora

Vivir creativamente

Todos los seres humanos tenemos un gran potencial creativo que podemos desarrollar de diversas maneras.

Un acto tan simple como puede ser reciclar un objeto, intentar darle un uso distinto del que tenia en su origen, nos permitirá trabajar nuestra creatividad.  Al preguntarnos que podemos hacer con un residuo para que le permita sernos nuevamente de utilidad, estamos entrenando a nuestro cerebro para que también sea capaz de hacerse preguntas similares ante cuestiones personales…. frente a los propios “residuos emocionales”.

Hay aspectos mentales que se activan cuando hay una intención y dirección en lo que hacemos, y el reciclaje como metáfora nos permite activar esos aspectos al mismo tiempo que realizamos el trabajo creativo,  sin hablar de otra serie de importantes beneficios que se obtienen de un ejercicio de estas características:

  • Aprovechamiento de recursos
  • Minimizar el impacto medioambiental de residuos
  • Creación de  artículos originales para el hogar
  • Regalos únicos y personales
  • Ahorro económico

En cada uno de nosotros está la capacidad de transformación con un amplio sentido y alcance de lo que significa esta palabra. Tomar la decisión de entrenar nuestra creatividad, en este caso a través del reciclaje,  será como cuando nos decidimos a ir al gimnasio para estar físicamente más en forma.

El reciclaje siguiendo este planteamiento, no solo nos servirá para incrementar nuestra creatividad, sino que  nos permitirá establecer un diálogo y revisión interna de aspectos personales y relacionales, así como  poder reflexionar sobre nuestro diálogo interno. Podremos al final de todo el proceso, “reciclar”  lo que ya no nos es de utilidad de nosotros mismos.

Espai FridArt. Reciclaje como metáfora
Garrafa reciclada

En la fotografía aparece el resultado de un trabajo personal que me permitió realizar una revisión de mi narrativa ya que las revistas utilizadas para cubrir la superficie de plástico,  fueron un regalo que me hizo mi madre hace muchos años…

Todo el proceso permitió que pudiese recordar vivencias y circunstancias personales muy distintas a las que tengo en estos momentos y establecer una metáfora clara con el elemento que estaba manipulado.

Espai FridArt Artteràpia i reciclatge

Así que es importante no olvidar que, a medida que seamos personas más creativas, seremos también más capaces de generar nuevas y originales ideas para poder afrontar mejor nuestros problemas. Y a medida que aprendamos a dar utilidad a lo que ya no nos sirve, también seremos capaces de utilizar lo que nos causa malestar en nuestra vida,  como potente y efectivo motor  de cambio.

¿Te animas a probarlo?.

 

 

 

 

 

Publicat en adolescència, Creativitat, Educació emocional, L'art com a teràpia

Adolescencia y terapia a través del arte

El arte puede ser una forma alternativa de expresión y de comunicación para el adolescente contribuyendo  en la construcción de su identidad de forma creativa. En esta etapa se hallan presentes muchos bloqueos, una gran inmovilidad y  muchos momentos del típico “no sé”   en los que el joven no sabe bien cuáles son sus sentimientos y en consecuencia, muchas veces no es capaz de dar una respuesta a lo que el adulto le  puede estar preguntando.

En general, las actividades artísticas estimulan la creatividad personal. También permiten aumentar la autoestima de quien realiza una obra plástica, que además puede llegar a  convertirse en  el objeto de elogios de quienes ven el trabajo terminado y en cualquier caso, aportará la satisfacción del autor de la obra de sentirse un individuo capaz de crear algo.

Durante la adolescencia, esta actividad le permite al joven tener la oportunidad de encontrarse realmente a sí mismo como persona única y diferente. A través de la obra podrá tener la oportunidad de liberarse de sus miedos, angustias, descargar su ira, o  expresar un sentimiento de denuncia de una forma segura y contenida, pero profundamente liberadora para él.

La creatividad es fundamental para el desarrollo del ser humano, gracias a ella podrá construir puentes entre su mundo interno y la realidad que le rodea, y enfrentarse a las circunstancias de la vida de forma óptima y saludable, permitiéndole desarrollar una serie de  pilares que le servirán de referencia a lo largo de su vida.

El arte y la creación en definitiva son indispensables para la salud psíquica del individuo, sobre todo cada vez son más necesarias para el individuo moderno que se ve sometido a  un tipo de vida muy compleja.

Respecto a este tema Julia Kristeva escribió:

“…la capacidad para representar es la característica principal de estas patologías      contemporáneas, las “nuevas enfermedades del alma”.

El individuo moderno de tanto consumir objetos, imágenes y píldoras para calmar su ansiedad, ha perdido su vida interior. Acuciados por el estrés, impacientes por ganar y gastar, por gozar y morir, los hombres de hoy se ahorran esta representación de su existencia que se conoce como vida psíquica (…)La vida psíquica del hombre moderno se sitúa desde ahora entre los síntomas somáticos (la enfermedad y el hospital) y la puesta en imagen de sus deseos ( el ensueño frente al televisor).

Si el arte tiene alguna función clara (sin ser ninguna panacea y desvinculado de su valor mercantil) sería hacernos más llevadera la existencia, ayudarnos a combatir un poco el tedium vitae, recuperar la perdida “alegría de vivir” en un momento en  el que la tristeza parece generalizada, intentar escapar de esta cadena perpetua a la que nos sometemos voluntariamente con nuestra civilizada y moderna forma de vivir; renovar la conciencia y curar la vida, que es de lo que se trata

Artteràpia adolescentes con riesgo de exclusión social
Foto de archivo personal